Liberación miofascial
La Liberación Miofascial es una terapia que como bien nos sugiere su nombre va dirigida al tratamiento de las fascias del cuerpo. El sistema fascial del organismo forma una red ininterrumpida que rodea todos los componentes del cuerpo humano (músculos, huesos, articulaciones, vísceras, estructuras nerviosas y vasculares) dando forma, sostén y protección.
Este tejido tiene un gran contenido en colágeno que puede sufrir acortamientos y endurecimiento cuando determinadas fuerzas (impactos, golpes, caídas, intervenciones quirúrgicas, estrés, etc.) actúan sobre él, restringiendo la movilidad de las fascias y provocando, por tanto, una disfunción y dolor.
La fascia tiene memoria y deja huellas de todos los traumatismos que se han generado en ella, por lo tanto, debemos hallarlas, detectarlas y posteriormente eliminarlas, o al menos atenuarlas.
Síntomas de la disfunción miofascial
Dolor sordo
Molesto, de difícil localización.
Alteraciones en el sueño
Sueño no reparador.
Fatiga
Rigidez y dolor matutino
Que se alivia en el transcurso del día
Alergias
Objetivos y beneficios de la terapia fascial
- =Re-equilibrar las restricciones fasciales y recuperar las propiedades del colágeno y deslizamiento de la matriz extracelular
- =Recuperar la funcionalidad y ganar una mayor movilidad articular
- =Mejorar la circulación de todos los fluidos corporales
- =Evitar la formación de adherencias y ayudar a la eliminación de toxinas de los tejidos
- =Ayudar a conservar y mejorar la correcta postura corporal
- =Disminuir los dolores crónicos de patologías como la artritis reumatoide, lupus y fibromialgia
- =Mejorar el metabolismo celular y la circulación sanguínea
- =Recuperar la movilidad natural de la fascia
SÍNDROME DE DOLOR MIOFASCIAL
Uno de los problemas más habituales que afectan a este sistema es el síndrome de dolor miofascial (SDM), cuadro de dolor regional de origen muscular, localizado en un músculo o grupo muscular. Consta de una banda tensa, aumentada de consistencia, dolorosa, identificable por palpación y en cuyo seno se encuentra un punto gatillo (PG) o trigger point. El PG produce un dolor referido a distancia, espontáneamente o a la presión digital. Las causas están relacionadas con factores biomecánicos de sobrecarga o sobreutilización muscular o microtraumatismos repetitivos.
El dolor que presentan los PG tiene una respuesta nula a los tratamientos con fármacos como los antiinflamatorios, sedantes o analgésicos. Por lo que el abordaje desde la fisioterapia puede ser muy beneficioso y eficaz en estos casos.
La fascia tiene memoria y deja huellas de todos los traumatismos que se han generado en ella, por lo tanto, debemos hallarlas, detectarlas y posteriormente eliminarlas, o al menos atenuarlas.
